Día que queda hongo.
El ‘Combo longboard’, sus amigos con los que practica este deporte, hacen un viaje a villa de Leiva. Esta ciudad siempre ha sido mágica para Simón por los cuentos que ha escuchado de Andrea, una de sus amigas quien se crió en este municipio.
Simón le revisa el aceite a su lambretta, amarra su tabla en la moto y esta vez, el puesto de su novia va vacío porque ella tiene que quedarse en la ciudad haciendo unas entrevistas para la revista a la trabaja. Sus amigos, Mauricio, Martín y Marco, van en el carro de Mauricio, también con sus tablas y sus maletas de mochileros, la cual va cargada con varios gramos de marihuana, una carpa, poca ropa y muchas ganas de honguiarse.
Emprenden el viaje, salen muy temprano en la mañana para llegar a Villa de Leiva antes que se apague el día y lo logran.
Simón está ansioso. Se ha fumado tres cigarrillos y su ansiedad todavía no se aleja de sus sentidos. Quiere encontrarlo ya. Mauricio se aleja del parche en el bosque y es el primero en encontrar su hongo, está acompañado de otros tres. Son grandes y los del ramillete tienen la cabeza negra. ¡Vengan, vengan! Ya encontré.
Ahora su ansiedad es todavía mayor. Todos tienen fichado el que se van a comer y sus ganas son cada vez más grandes, en la búsqueda no hicieron sino pensar cómo sería la experiencia y ahora estaban por darse cuenta. Sonó el primer mordisco que lo dio Mauricio. Después siguió Martín, Andrés no quiso arrancar el hongo de la tierra porque según él arrancarlo podía causar un mal viaje, siguió Simón con un mordisco pequeño. Como si fueran gorgojos se terminaron el hongo mordisco a mordisco.
(Descripción de estar hongo, tengo que investigar más para poder escribirla bien).
El ‘Combo longboard’, sus amigos con los que practica este deporte, hacen un viaje a villa de Leiva. Esta ciudad siempre ha sido mágica para Simón por los cuentos que ha escuchado de Andrea, una de sus amigas quien se crió en este municipio.
Simón le revisa el aceite a su lambretta, amarra su tabla en la moto y esta vez, el puesto de su novia va vacío porque ella tiene que quedarse en la ciudad haciendo unas entrevistas para la revista a la trabaja. Sus amigos, Mauricio, Martín y Marco, van en el carro de Mauricio, también con sus tablas y sus maletas de mochileros, la cual va cargada con varios gramos de marihuana, una carpa, poca ropa y muchas ganas de honguiarse.
Emprenden el viaje, salen muy temprano en la mañana para llegar a Villa de Leiva antes que se apague el día y lo logran.
Simón está ansioso. Se ha fumado tres cigarrillos y su ansiedad todavía no se aleja de sus sentidos. Quiere encontrarlo ya. Mauricio se aleja del parche en el bosque y es el primero en encontrar su hongo, está acompañado de otros tres. Son grandes y los del ramillete tienen la cabeza negra. ¡Vengan, vengan! Ya encontré.
Ahora su ansiedad es todavía mayor. Todos tienen fichado el que se van a comer y sus ganas son cada vez más grandes, en la búsqueda no hicieron sino pensar cómo sería la experiencia y ahora estaban por darse cuenta. Sonó el primer mordisco que lo dio Mauricio. Después siguió Martín, Andrés no quiso arrancar el hongo de la tierra porque según él arrancarlo podía causar un mal viaje, siguió Simón con un mordisco pequeño. Como si fueran gorgojos se terminaron el hongo mordisco a mordisco.
(Descripción de estar hongo, tengo que investigar más para poder escribirla bien).
1 comentario:
Sí, no sólo investigar bien, también indaga en tu historia si es la primera vez para todos, qué los lleva a querer ir a Villa de Leyva, el viaje completo que hacen y toda el preámbulo al viaje, estás arrancando directamente con el conflicto y no le das todavía un respiro a los personajes, sobre todo a él que va a cambiar completamente.
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